¿Por qué necesito el video del día de mi
Boda? ¡Tengo buena memoria!
En efecto, pero. Y ¿dentro de unos años?
Un
vídeo es el único soporte “vivo” que no fallará. Revivirás los momentos pasados
tantas veces como quieras:
» Sentirás a las personas queridas de nuevo.
» Gozarás con situaciones que te perdiste, pero la cámara estuvo ahí.
»
Oirás las voces de los más pequeños,… cuando lo eran. También los simpáticos
comentarios de los invitados ya avanzado el banquete.
» Mantendrás siempre
en imágenes vivas a aquellos seres queridos que ya no están.
» Te
emocionarás en los momentos mágicos.
» Todo esto y más…cuando tú quieras…en
tu sofá… o en el de tus hijos.
¡El vídeo es muy importante!
¿Puede un amigo o familiar grabar mi boda?
Por supuesto que sí, pero
¿tienes claro que en ese día tan importante, vas a cargarle con una gran
responsabilidad a uno de tus invitados?
A fin de cuentas esta persona
tendría que disfrutar de esa jornada tan emocionante. Es por esto que se le
llama “invitado” y no “obligado”.
Hay más consideraciones, ¿el equipo
gráfico estará a la altura?, ¿grabará con suficiencia en la oscuridad de la
iglesia o de un salón?, ¿tendrá batería suficiente para toda la jornada?, ¿y
cintas?, ¿se moverá mucho la imagen?, ¿se escuchará bien?
Y a la hora de
editar, ¿será adecuada?, ¿se dejará cosas?, ¿y si el visionado es muy pesado o
incluso malo?, ¿dejaremos de apreciar a esta persona?
Para hacer un buen
trabajo hacen falta conocimientos, experiencia y material profesional.
¿Me bastará con el reportaje fotográfico?, ¿o quizás contrato el
video y no las fotos?
La fotografía es un arte precioso. Un buen fotógrafo
mostrará lo mejor de ti. Instantes capturados para toda la vida, la de todos,
también la de tus hijos. Podrás mostrar estas imágenes en cualquier sitio. Un
álbum fotográfico es portable y no requiere de aparatos para visionarlo. ¿Cómo
vas a renunciar a tenerlo?.
Pero, ¿puede este álbum reproducir tu voz?,
¿repetir los gestos de cariño con el abuelo?, ¿mostrarte pruebas de amor, como
abrazos, besos o lágrimas emocionadas?, ¿puede mostrar la alegría contagiada del
baile? y ¿las tonterías que se dicen en las horas terminales con alguna copa de
más? No tienen precio.
Fotografía y Vídeo son expresiones artísticas
emparentadas, que producen resultados muy distintos. Como arte que son, es
importante que busques entre los profesionales, el que tenga un estilo más afín
a tus gustos. Pues cada uno aporta una interpretación particular y una visión
subjetiva y personal.
Un buen
video tiene su precio.
Los equipos de video son, a igualdad de calidad,
mucho más caros que los de fotografía. La edición de un video lleva muchas más
horas de trabajo en edición, postproducción, autoría y maquetación que un álbum
fotográfico.
Un buen vídeo requiere que se muestre una acción continuada con
diferentes planos y a diferencia del fotógrafo, solo tienen una oportunidad para
filmar los momentos esenciales.
El profesional de vídeo ha de cumplir
labores de productor, director, técnico de iluminación, de sonido, editor y
maquetador. Si alguna de estas tareas falla, no tendrás el video que te mereces.
¿No crees que el importe de un video debería ser superior al de un álbum
fotográfico?.
El fotógrafo, el día de la boda, hace la foto del corte de la
tarta, antes de del banquete y se va y no vuelve. El videógrafo graba a los
invitados en el salón, los regalos, canciones, etc. es decir todo el ambiente.
Además graba el baile con toda la buena armonía que propicia un día tal especial
y alguna copita.
Los poseedores de buenos videos lo reconocen como la mejor
inversión de su boda y lo muestran orgullosos y felices, a familiares y amigos,
que no dudan tras verlo, en pedirles una copia.
Quiero un buen
video… hablaré con el fotógrafo.
Error muy común. Asegúrate de hablar con un
videógrafo. Haz que el profesional te explique su estilo y te pregunte cual
quieres tú y como te gusta. Pide ver muestras de su trabajo y comprueba que es
ese, el resultado que buscas.
¿Cuándo contrato un buen video?
Puedes dejarlo para el final. Primero la iglesia o ayuntamiento, después el
restaurante, vestido,… pero esto tiene su riesgo.
Dale la misma
prioridad a la contratación del video que a lo anterior. Van a grabar lo que
verás en el futuro muchas veces. Depende de ti que puedas contratar a unos
buenos profesionales o estén ya comprometidos con otras parejas.
¿Por qué necesito el video del día de mi Boda?
No lo necesitas.
Vas a vivir muchos años y no te alimentará, ni vestirá a tus hijos, ni pagará tu
hipoteca…PERO TE ARREPENTIRAS TODA TU VIDA DE NO PODER VOLVER A REVIVIR AQUELLOS
MOMENTOS ÚNICOS E IRREPETIBLES.